Boston desperdicia su fórmula ganadora: permitir tres carreras ya no bastó ante Royals

Sonny Gray y Wilyer Abreu en una composición sobre la derrota de Boston ante Kansas City

El análisis del Red Sox-Royals del viernes deja una cifra que ayuda a poner la derrota en perspectiva: Boston tiene marca de 62-15 cuando permite tres carreras o menos esta temporada. Frente a Kansas City volvió a cumplir esa condición, pero perdió 3-2.

No fue una noche de dominio absoluto del pitcheo. Tampoco fue un partido que se escapara por una ofensiva rival desbordada. Los Red Sox mantuvieron el marcador al alcance y dejaron pasar las oportunidades de cambiarlo.

Una derrota poco habitual bajo estas condiciones

Según las notas oficiales del equipo, el viernes fue apenas la tercera derrota de Boston en sus últimos 38 partidos permitiendo un máximo de tres carreras, una tendencia que se remonta al 23 de junio.

Esa es la fórmula que ha sostenido buena parte de su temporada: limitar al rival y producir lo suficiente para convertir una actuación competitiva del pitcheo en victoria.

Ante los Royals, la segunda parte no apareció a tiempo.

Boston terminó de 0-7 con corredores en posición de anotar y dejó ocho hombres en base. Además, tuvo la potencial carrera del empate en posición de anotar tanto en la quinta como en la octava entrada.

Sonny Gray se recuperó, pero Boston no completó la remontada

Gray permitió las tres carreras de Kansas City durante sus primeras tres entradas. Después corrigió: mantuvo al rival sin anotaciones en sus últimos tres episodios y concedió solamente un sencillo y dos bases por bolas a sus últimos 13 bateadores enfrentados.

Terminó con seis entradas, seis hits, tres carreras, dos boletos y cinco ponches. Fue su apertura de calidad número 18 de la temporada, la mayor cantidad dentro del equipo.

El relevo añadió tres entradas sin carreras. Kansas City no volvió a anotar después del tercer episodio.

Eso no elimina el costo del inicio de Gray, pero sí explica por qué Boston tuvo tiempo y margen para responder.

Abreu produjo; faltó el siguiente batazo

Mickey Gasper abrió la reacción con su noveno jonrón de la temporada en la quinta entrada. Más tarde, Wilyer Abreu conectó un doble productor para acercar a Boston 3-2.

Abreu terminó de 4-2 y llegó a 35 dobles, la mayor cantidad en la Liga Americana al cierre del viernes. También registró su partido número 40 con múltiples hits esta temporada.

Su aportación impide reducir el análisis a que “nadie bateó”. Boston sí encontró producción, pero no logró encadenar el siguiente batazo para completar la remontada.

El dato explica la oportunidad perdida, no sentencia la temporada

Los Red Sox quedaron con marca de 80-68 y acumularon tres derrotas consecutivas después de una racha de cinco victorias.

Una noche de 0-7 con corredores en posición de anotar no demuestra, por sí sola, que un equipo esté condenado a fracasar en octubre. Sí señala una oportunidad desperdiciada, especialmente cuando el pitcheo dejó el partido al alcance.

El 62-15 muestra cuánto suele aprovechar Boston estas condiciones. El 3-2 del viernes recuerda que contener al rival es solamente la mitad del trabajo: todavía hace falta convertir las oportunidades en carreras.

Fuente: notas oficiales postpartido de Boston del 11 de septiembre de 2026.

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